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Rotación de inventario: cómo evitar tener plata quieta en la bodega

Identifica los productos que no rotan, ajusta tus pedidos y libera capital para lo que sí se vende en tu negocio.

Cada producto que pasa meses en el estante es plata que no está trabajando. No genera ingresos, ocupa espacio que podría estar dando rotación y, en algunos casos, pierde valor con el tiempo. Medir la rotación de tu inventario es la forma más directa de saber qué está funcionando y qué solo está ahí acumulando polvo.

Cómo medirla

La fórmula es sencilla: divide las unidades vendidas en un periodo entre el inventario promedio de ese mismo periodo. Si vendiste 120 unidades de un producto en un mes y en promedio tenías 30 en bodega, tu rotación es de 4. Entre más alto el resultado, más rápido se mueve el producto.

No existe un número bueno universal: depende de la categoría. Los alimentos y productos de consumo rotan mucho más rápido que un electrodoméstico o una herramienta especializada. Lo importante es comparar cada producto contra otros de su misma línea, no contra todo tu inventario.

Clasifica tus productos

Separa tu inventario en tres grupos: alta, media y baja rotación. Los de alta rotación son los que sostienen tu caja y nunca deberían faltar; asegúralos siempre y dales el mejor espacio en tu exhibición.

Los de baja rotación merecen una revisión honesta. Pregúntate si están ahí porque realmente los piden o por inercia de un pedido viejo. Si llevan meses sin moverse, considera bajarlos de precio para liberar el capital o simplemente dejar de reponerlos.

Pide más seguido y en menor cantidad

La tentación de comprar en grandes volúmenes por un mejor precio unitario es fuerte, pero ese descuento deja de ser rentable si el producto tarda seis meses en venderse. Mientras tanto, esa plata podría haber rotado varias veces en otra categoría.

Pedidos más frecuentes y ajustados a la demanda real reducen el sobrestock sin arriesgar ventas. Esto solo funciona si tu distribuidor despacha con la frecuencia suficiente, así que es otra razón para escoger bien con quién trabajas.

Revisa cada mes

La demanda cambia con las temporadas, con el clima y con lo que pasa en tu barrio. Un producto que rotaba bien hace seis meses puede estar estancado hoy sin que lo hayas notado.

Una revisión mensual, aunque sea rápida, evita que el inventario quieto se acumule sin que te des cuenta. Mira qué se movió, qué no, y ajusta el siguiente pedido con esa información en la mano.

El objetivo no es vender más, es vender mejor

Mejorar la rotación no significa necesariamente aumentar las ventas totales. Significa que la misma plata trabaje más veces al año. Un negocio que rota su inventario seis veces genera mucho más con el mismo capital que uno que lo rota dos, aunque ambos tengan el mismo tamaño de bodega.